MEAM DE BARCELONA
2025

En la obra 19 de septiembre, el bodegón se plantea como una excusa para convocar un recuerdo concreto alrededor de una persona que no es retratada de forma literal, pero sí a través de los restos que he conservado de un momento concreto y que retienen la densidad del momento he vivido. Es un pretexto material que me permite acercarme a alguien cuando todavía no le puedo mirar de frente y es necesario rodearlo. Es el primer paso hacia un estudio más exhaustivo de la persona. En este gesto hay una voluntad de cuidarlo que habitualmente es insignificante; de dotar de importancia a un objeto que solo tiene valor porque estuvo ahí en un momento específico, porque pasó por unas manos concretas y estuvo ante unos ojos particulares. Así se desplaza el retrato del cuerpo al objeto. Es más; no es una forma de expresarla nostalgia, sino de sentir el contacto; de sostener a alguien en el tiempo sin que exista la necesidad de nombrarlo.